El tigre

Ya que es Sant Jordi, rescato del disco duro un cuento sin dragón pero con tigre…

 

El tigre 

El rugido del tigre persistía.

Mató primero a un cazador imprudente que se extravió en la jungla. Mató luego a otro más. Y a otro.

Cuando los cazadores dejaron de adentrarse en la espesura por temor al felino, comenzaron las muertes en las cercanías de la aldea: algún miembro de los grupos de recolectores que se alejaba demasiado, chiquillos que jugaban a esconderse y perseguirse, mujeres que iban al riachuelo a por agua.

No había noche sin muerto.

Las gentes del pueblo confinaron sus vidas al interior de la bienamada cerca protectora. Y esa misma noche apareció el primer cadáver en la plaza.

Poco después nadie osaba ya salir a las calles, los muros de las casas se convirtieron en fronteras definitivas, y sus cochambrosas techumbres en el único cielo de sus moradores.  Mas las garras del tigre alcanzaron a los aldeanos en sus cocinas, sus camas, sus despensas. Uno tras uno. Noche tras noche.

Hay quien dice incluso que hubo un niño que no quiso nacer por miedo al depredador. Y el tigre, de un zarpazo, lo aniquiló en el vientre de la madre. Y hay quien dice que la madre durmió todo el tiempo, pues a ella el tigre no la dañó, y al despertar y descubrir lo que había ocurrido se sumió en un sopor profundo y soñó por siempre jamás que estaba muerta.

El Protector de la aldea decidió que aquello ya había llegado demasiado lejos, y convocó a todos los habitantes que seguían con vida. Y cuando todos estuvieron reunidos, el Protector habló:

-Protegidos, sólo vislumbro una solución a nuestra desgracia: ofreceremos a la fiera un sacrificio cada noche para saciar su hambre. Así, con el crepúsculo uno de nosotros permanecerá en la plaza.

Hubo alguien que preguntó:

-Si hasta ahora el tigre ha devorado a una persona al día, ¿qué ganamos con un sacrificio diario?

-Tú serás el primero. – respondió el Protector.

No hubo más preguntas.

El rugido del tigre persistía.

Del pueblo no quedó más que ruinas y silencio.

Y el rugido persistió.

Cuando el tigre se encontró al primer cazador en la espesura y lo devoró, creyó estar ante un enigma. Pronto llegaron más y más cazadores, y con cada cartílago arrancado, con cada víscera saboreada, con el crujir de cada hueso, el felino se acercaba más y más al enigma, quién sabe si a su solución o a su formulación.

Y llegó el momento en que el tigre supo que estaba sólo a un cuerpo del enigma, pero no llegaron más cazadores. Y el tigre anduvo hasta llegar a los aledaños del pueblo, y allí probó carne humana de nuevo, pero en aquel lugar de nuevos olores y estímulos todo le supo distinto, y el proceso tuvo que volver a comenzar, de nuevo debía acercarse furtivo al enigma presa a presa, muerte a muerte. Y llegó otra vez el día en que supo que estaba de nuevo a un zarpazo del enigma. Pero nadie caminaba ya al otro lado de la empalizada, y el tigre tuvo que infiltrarse en el poblado. Y allí todo le supo también distinto y luego cada noche era un nuevo comienzo impregnado de la presencia de cada casa, de cada estancia. Y nadie sabe si el tigre llegó a comprender que había dejado ya de acercarse un poco más al enigma con cada noche que pasaba. O tal vez no, tal vez después de reducir el poblado a la nada, devorando a todos sus hombres, mujeres y niños, supo algo que no sabemos, vio algo que no vemos.

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6 Responses to El tigre

  1. Mariana says:

    Igual es que no lo entiendo…
    pero aun así, las historias de miedo nunca me gustaron…
    :o(

  2. Mariana says:

    ei !!
    mira cara era triste !!
    ja,ja,ja… no esta !!
    En fín….
    el destino quiso que le restara al final peso al comentario 😉

  3. blaitheone says:

    Las críticas siempre son bienvenidas… y más si vienen acompañadas de guiños y caras alegres. Si tuviera que seguir mi deformación profesional te preguntaría qué es exactamente lo que no has entendido…

  4. Mariana says:

    Ok,
    Emmm..
    Para empezar, partiendo de la base de que el tigre sea una metáfora… no la sé interpretar.

    Si no es así, y la metáfora es el enigma, tampoco lo sé interpretar.
    Cómo ves, es cierto que no lo he entendido, pero igual, no sé…no te preocupes.Hay veces que si no entiendes algo, es que no es tu momento para esa información.. ( ?? )
    puede sonar un tanto “raro”, pero así te facilito el camino, no ?? 😉
    Cuídate !!
    A ver si un día que actues, encarta y vamos a verte mis amigas y yo..
    ciao !!

  5. Mariana says:

    Acabo de releer mi comentario..
    y que finalice en 27 de Abril del 2010..
    me ha encantado !
    Suena genial este día !!

    Veintisiete de Abril,
    del dos mil diez…

    ja,ja,ja…
    ciao !!!

  6. blaitheone says:

    Lo cierto es que cada vez tengo menos claro lo que es una metáfora. Y respecto a las demás cosas que no entiendo, creo que por el momento seguiré tu sabio consejo y no me preocuparé.

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